Ansiedad por comer o comer por ansiedad. Como ayudarnos.

Les voy a hablar sobre algo que suele ser mas recurrente de lo que creerían. La temida y poco conocida ansiedad.

Los psicólogos afirman que los principales trastornos que atienden en consultorio son los referidos a la ansiedad. Este problema puede interferir en distintos ámbitos de nuestra vida, inclusive el de la alimentación; eso sucede cuando hay un trasfondo asociado a problemas emocionales. Cuando esto ocurre es muy importante primero preguntarnos ¿que me ocurre? ¿tengo hambre o lo confundo con otra sensación? ya que muchas veces comemos solo por sentir alguna satisfacción.

La OMS considera la mala alimentación, junto  el tabaquismo, el abuso del alcohol y la falta o poca actividad física como los principales factores de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles, que acaparan el 63% de las muertes cada año.

entonces expliquemos de que se trata comer por ansiedad.

Cuando pasamos demasiado tiempo ocupados con nuestra rutina, y pasamos por alto las necesidades de nuestro cuerpo y de nuestra mente, aparece el síntoma, la ansiedad, que es una llamada de atención de nuestro cuerpo para hacernos ver que algo anda mal. Nuestra conducta con respecto a la alimentación empieza a estar condicionada por la ansiedad, y empezamos a comer cuando estamos tristes, cuando estamos enojados, hasta cuando estamos aburridos. Y olvidamos el papel principal de la comida (que es nutrirnos) pasa a ser un elemento de placer. Esta conducta solo aliviara momentáneamente nuestras carencias, y cada vez con mas regularidad necesitaremos comida para sentirnos mejor. Y pronto se sumaran a nuestros pesares sentimientos de culpabilidad que empeoraran nuestro estado anímico.

Debemos comprender que nuestro problema no tiene que ver con la comida en si, sino en la propia ansiedad. Entonces: si puedo controlar la ansiedad, no comeré compulsivamente. Luego de abrir los ojos y reconocer lo que nos esta pasando con la comida, lo siguiente es ir al origen del problema, que suele ser la incapacidad de gestionar las emociones y buscar otras maneras mas saludables para pasar esa sensación que nos abruma.

  • A continuación daré algunos ejemplos de como controlar esa ansiedad:
  1. Realizar ejercicio físico es de gran ayuda. Oxigenamos y descargamos las tensiones.
  2. Anotarnos a una clase de baile, esto nos hará sentirnos mejor con nuestro cuerpo y elevara en sentimiento de autoestima.
  3. Buscar otro tipo de recompensas, la idea es cambiarlas por la comida. Puede ser visitas con amigos, o regalarnos un libro. Sentirnos bien.
  4. Mantener la mente ocupada es importante sobre todo cuando aparecen ganas de comer cuando no tenemos hambre.
  5. Expresar las emociones, esto ayudara a manejar de mejor manera las preocupaciones.
  6. Si nos resulta muy difícil lidiar con eso, es importante buscar ayuda con un especialista. Un equipo multidisciplinario con nutricionista y psicólogo seguramente nos de herramientas para afrontar estas situaciones desde otro punto de vista.

No se trata de controlar nuestra necesidad de comer, sino de escuchar nuestras señales internas y dejar de taparlas con comida.

Tal y como dice Jan Chozen Bays en su libro:

“A través del comer atentos, puedes transformar el aburrimiento por curiosidad, la inquietud angustiosa en alivio, y la negatividad en gratitud. Al utilizar mindfulness descubrirás que todo, todo, aquello en lo que concentramos toda nuestra atención empezará a abrirse y a revelar mundos cuya existencia nunca hubiéramos imaginado” Fuente: “Comer atentos” de Jan Chozen Bays

Si bien este tema es muy extenso, lo que busco es poder empezar a hablar de estos temas que solemos evitar, porque no sabemos como resolverlos. Quiero que sepas que tu mente es muy poderosa, y cuando te enfoques en lograrlo… ¡lo lograras! ¡Ánimo!

Gracias y hasta la próxima!!!

Fuente: redacción propia.

 

 

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