Ansiedad por comer o comer por ansiedad. Como ayudarnos.

Les voy a hablar sobre algo que suele ser mas recurrente de lo que creerían. La temida y poco conocida ansiedad.

Los psicólogos afirman que los principales trastornos que atienden en consultorio son los referidos a la ansiedad. Este problema puede interferir en distintos ámbitos de nuestra vida, inclusive el de la alimentación; eso sucede cuando hay un trasfondo asociado a problemas emocionales. Cuando esto ocurre es muy importante primero preguntarnos ¿que me ocurre? ¿tengo hambre o lo confundo con otra sensación? ya que muchas veces comemos solo por sentir alguna satisfacción.

La OMS considera la mala alimentación, junto  el tabaquismo, el abuso del alcohol y la falta o poca actividad física como los principales factores de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles,

entonces expliquemos de que se trata comer por ansiedad.

Cuando pasamos demasiado tiempo ocupados con nuestra rutina, y pasamos por alto las necesidades de nuestro cuerpo y de nuestra mente, aparece el síntoma, la ansiedad, que es una llamada de atención de nuestro cuerpo para hacernos ver que algo anda mal. Nuestra conducta con respecto a la alimentación empieza a estar condicionada por la ansiedad, y empezamos a comer cuando estamos tristes, cuando estamos enojados, hasta cuando estamos aburridos. Y olvidamos el papel principal de la comida (que es nutrirnos) pasa a ser un elemento de placer. Esta conducta solo aliviara momentáneamente nuestras carencias, y cada vez con mas regularidad necesitaremos comida para sentirnos mejor. Y pronto se sumaran a nuestros pesares sentimientos de culpabilidad que empeoraran nuestro estado anímico.

Debemos comprender que nuestro problema no tiene que ver con la comida en si, sino en la propia ansiedad. Entonces: si puedo controlar la ansiedad, no comeré compulsivamente. Luego de abrir los ojos y reconocer lo que nos esta pasando con la comida, lo siguiente es ir al origen del problema, que suele ser la incapacidad de gestionar las emociones y buscar otras maneras mas saludables para pasar esa sensación que nos abruma.

  • A continuación daré algunos ejemplos de como controlar esa ansiedad:
  1. Realizar ejercicio físico es de gran ayuda. Oxigenamos y descargamos las tensiones.
  2. Anotarnos a una clase de baile, esto nos hará sentirnos mejor con nuestro cuerpo y elevara en sentimiento de autoestima.
  3. Buscar otro tipo de recompensas, la idea es cambiarlas por la comida. Puede ser visitas con amigos, o regalarnos un libro. Sentirnos bien.
  4. Mantener la mente ocupada es importante sobre todo cuando aparecen ganas de comer cuando no tenemos hambre.
  5. Expresar las emociones, esto ayudara a manejar de mejor manera las preocupaciones.
  6. Si nos resulta muy difícil lidiar con eso, es importante buscar ayuda con un especialista. Un equipo multidisciplinario con nutricionista y psicólogo seguramente nos de herramientas para afrontar estas situaciones desde otro punto de vista.

No se trata de controlar nuestra necesidad de comer, sino de escuchar nuestras señales internas y dejar de taparlas con comida.

Tal y como dice Jan Chozen Bays en su libro:

“A través del comer atentos, puedes transformar el aburrimiento por curiosidad, la inquietud angustiosa en alivio, y la negatividad en gratitud. Al utilizar mindfulness descubrirás que todo, todo, aquello en lo que concentramos toda nuestra atención empezará a abrirse y a revelar mundos cuya existencia nunca hubiéramos imaginado” Fuente: “Comer atentos” de Jan Chozen Bays

Si bien este tema es muy extenso, lo que busco es poder empezar a hablar de estos temas que solemos evitar, porque no sabemos como resolverlos. Quiero que sepas que tu mente es muy poderosa, y cuando te enfoques en lograrlo… ¡lo lograras! ¡Ánimo!

Gracias y hasta la próxima!!!

Fuente: redacción propia.

 

 

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