Crear hábitos saludables es más fácil de lo que pensás ¡enterate como!

¿Estás pensando en cuidarte un poco más? ¿Estas camino a un cambio de hábitos? ¿Solamente tenés curiosidad?  ¡Muy bien! ¡Ese es el inicio!

Así empecé yo.  Observando a las personas, observando mi estilo de vida, el estilo de vida de mis vecinos. Cada vez era más evidente que vivimos en un ambiente que nos lleva al sobrepeso, a comer mal, a no movernos. Y el factor común: intentar tener hábitos más saludables y fracasar una y otra vez.

Hace tiempo venía dando vueltas por mi cabeza la idea de contribuir a la transformación de los patrones de consumo, de mostrar el camino hacia una alimentación más consciente, y poder utilizar un espacio en la web para difundir lo aprendido, compartir inquietudes y entre todos, lograr la motivación  y la energía para enfocarse en el objetivo principal: LOGRAR UN MUNDO SALUDABLE.

Lo primero que tenemos que tener en claro es ¿Dónde queremos llegar? O ¿Qué queremos conseguir? Eso nos dará fuerzas para no recaer, y no desviarnos del camino. Debemos buscar una meta que nos inspire, que nos llene de ganas de seguir. Lo que recomiendo es ir fijándose pequeñas metas, marcarnos objetivos cercanos, hacernos el seguimiento y poco a poco acercarnos a nuestra mejor versión. Para lograr esto es importante organizarse de alguna manera, puede ser con una agenda, un libro, o en el mismo calendario. ¡La idea es ayudarnos a materializar nuestro sueño!

Nuestra mente es muy poderosa, y realmente cree en lo que crees, por eso hay que alejar los malos pensamientos y llenarnos de energía. Si queremos cambiar de hábitos, pero creemos que no podremos organizarnos con las viandas en el trabajo, o que caminar “no es para mí”, probablemente nuestro plan no nos funcione. Así que primero entrena tu mente y no pierdas tu objetivo.

Otro paso muy importante es modificar nuestro entorno y adaptarlo a nuestro cambio de vida. Lamentablemente nos acostumbramos a lo fácil, entonces nos acostumbramos  y repetimos patrones poco saludables. Nuestro cerebro actúa tomando las señales de nuestro entorno para generar un hábito y luego encadenarlo con otro acto, así ahorra energía (ya que no debemos pensar) sino que nos sale de forma automática. Por eso es difícil cambiarlas.  Pero eso no debe detenernos.

Voy a hablarles de algunos ejemplos que seguro les resultaran conocidos:

  • Nuestro ritmo de vida es súper acelerado, y entre el trabajo, los niños y la casa terminamos viviendo gran parte de nuestro día arriba del auto. ¿Por qué no estacionamos a unas cuadras de donde tenemos que ir? De esta manera tendremos una excusa para caminar unas cuadras. La organización mundial de la salud sugiere que caminemos al menos 10.000 pasos diarios, la realidad es que no solemos llegar ni a los 5.000. La vida sedentaria nos produce estrés y empeora nuestra salud.
  • Llegamos a nuestra casa con hambre y lo primero que hacemos es buscar galletas o pan, solo porque “están”. ¿Qué les parece dejar en la heladera algunas verduras lavadas y cortadas? Pueden ser unas barritas de zanahorias, de pepinos, o simplemente tener a mano frutos secos para picotear entre horas. Toda la familia saldrá beneficiada.
  • Sin darnos cuenta consumimos grandes cantidades de azúcar en nuestro día, lo cual es sumamente nocivo para nuestro organismo. Gaseosas, jugos, galletas, etc. ¿Y si empezamos tomando amargo el café? Sacando esas dos cucharadas de azúcar es un buen comienzo, ¡y pronto nos acostumbramos!

Si llegaron hasta el final de esta entrada, ya es un gran paso para mí. Así que los aliento a seguir por aquí, en hábitos saludables cada pequeña elección cuenta ¡basta de excusas! Juntos podremos lograrlo.

Hasta la próxima!

Fuente: Contenido propio.

 

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